




Los Tiempos, Cochabamba, 16 de Agosto, 2010: La colina de Cota, donde se encuentra la capilla de la Virgen de Urkupiña, está rodeada de varios focos de contaminación y, a pesar de los proyectos de reforestación de la Alcaldía de Quillacollo, los trabajos para mejorar la imagen de la zona son prácticamente imperceptibles.
El río Rocha, los asentamientos ilegales y los basurales son algunas causas contaminantes.
Las aguas contaminadas del río Rocha y la laguna, actualmente casi seca, que bordean la colina de Cota se juntan con la basura, la tierra y los asentamientos irregulares que contrastan la imagen del santuario del templo de San Ildefonso, declarado en 1992 como Monumento Nacional mediante la Ley 1347 del 15 de septiembre de ese año.
"La conservación de toda la parte que está cercada con el muro de piedra está a cargo de la parroquia de Quillacollo y lo que es aledaña, nosotros estamos cooperando con la reforestación porque está incluido en el proyecto de parque ecológico", explicó Johnny Cabrera, responsable de la Unidad de Medio Ambiente de la Alcaldía de Quillacollo.
Uno de los mayores problemas que enfrenta el municipio es la parte del río Rocha que pasa por la jurisdicción de Quillacollo y se extiende desde Esquilan hasta Vinto, es decir del kilómetro nueve hasta al 15.
"Actualmente, el grado de contaminación es grande, especialmente en Quillacollo. La parte de Sacaba no es mucha, en Cercado y Quillacollo es ya altamente contaminada", señaló Cabrera y resaltó que precisamente la parte del río en Quillacollo es la que se lleva lo peor porque recibe todos los desechos de Sacaba y Cercado.
"Incluso se ha descubierto que hay alcantarillas conectadas de las fábricas que expulsan desechos químicos y que convierten las aguas en un foco de contaminación. Lo peor es que con esas aguas se está regando los cultivos de las tierras aledañas".
Quillacollo es parte de un proyecto más amplio de recuperación para todos los lugares por los que pasa el río Rocha que incluyen los municipios de Sacaba, Cercado, Colcapirhua, Sipe Sipe y Paratoni que está siendo coordinado por la Gobernación de Cochabamba.
La laguna de Cotapachi, ubicada detrás de la colina de Cota y que actualmente está casi sin una gota de agua, es otro de los desafíos ambientales que debe encarar el Municipio.
"Teníamos un espejo de agua pero por las escasas lluvias está ahora seca.
Lo que está haciéndose es cavando para que el vaso de agua sea más profundo y pueda acumular mayor cantidad de agua. Incluso se está pensando en trasvasar las aguas en época de lluvia del río Huayculi porque esas aguas no están contaminadas", dice Cabrera.
Las aguas de la laguna se usan para que beba el ganado y "ese espejo de agua se usaba normalmente para que estén las aves que ahora no existen", dijo.
Fuente: Los Tiempos