




La Prensa, La Paz, 19 de Agosto, 2010: Wilson Soria renunció ayer a la Dirección General de Régimen Penitenciario. Pero antes de dejar su cargo, acusó al ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, de presionarlo para forzar la ley a fin de trasladar al alemán Dirk Schmidt del penal cruceño de Palmasola al de Chonchocoro, en La Paz.
El súbdito europeo está procesado por el supuesto delito de alzamiento armado, en tanto que junto a Gustavo Torrico, ex viceministro de Régimen Interior, y el ciudadano Luis Fernando Prado fueron imputados el martes por la Fiscalía de la presunta creación de una red para extorsionar a colonos menonitas en el país.
Soria recordó que hace diez días, Llorenti y sus asesores le pidieron que trasladase a Schmidt a la cárcel de máxima seguridad paceña, pero después de revisar la ley, dijo que no encontró fundamentos que justificaran tal medida.
Tras la denuncia, por la tarde, en rueda de prensa, el viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, calificó de "desatinadas" las declaraciones de Soria, pero delegó las explicaciones al director jurídico del Ministerio, Fernando Rivera.
Como en otras ocasiones, cuando masistas denunciaron irregularidades concernientes al Órgano Ejecutivo, las autoridades de Gobierno descalificaron ayer a Soria, como en su momento hicieron con el ex viceministro de Régimen Interior Gustavo Torrico; el ex ministro de Minería Guillermo Dalence o el ex candidato a gobernador de La Paz Félix Patzi.
Por ejemplo, Torrico reveló que el alemán Schmidt trabajó para el Gobierno en temas de seguridad interna y de inmediato fue acusado de extorsionar a menonitas para que éstos regularizaran su permanencia en Bolivia. Hoy está procesado.
Ayer, Soria no contuvo las lágrimas al momento de presentar su carta de dimisión, que dirigió al presidente Evo Morales.
En su alocución, la ex autoridad sostuvo que "nos hemos sentido presionados en el control administrativo y no sé por qué; éste no es el proceso de cambio que buscábamos. Creemos que el sistema de Régimen Penitenciario debería ser un servicio, pero yo gastaba la mayor parte del tiempo respondiendo un montón de notas que nos llegaban (...) y nos hacían perder el norte y la óptica de lo que deberíamos hacer en respuesta a las necesidades de los privados de libertad".
Farfán justificó la intención gubernamental de trasladar a Schmidt a Chonchoroco con apoyo en un artículo de prensa en el que el alemán expresa su temor de ser asesinado en la penitenciaría cruceña. Añadió que la ley establece que cuando un reo considera que su vida está en riesgo o se ve que su presencia es peligrosa para los demás internos, se justifica su traslado.
El Viceministro, asimismo, señaló que Soria no hizo llegar su renuncia por escrito y puso en duda su eficiencia e idoneidad como servidor público. El Ministerio presentó una serie de antecedentes negativos en su contra acumulados desde marzo y que no notificó anteriormente.
El director general de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Gobierno, Fernando Rivera, dijo que Soria cometió un traslado irregular del ex dictador Luis García Meza, de Chonchocoro al Hospital Militar, donde permaneció ocho días en lugar de las 10 horas autorizadas por el juez José Ayaviri.
Añadió que el ahora ex Director participó, en compañía de una persona que no es funcionaria pública, en un seminario iberoamericano de Salud en Régimen Penitenciario realizado en Lima, Perú.
La tercera denuncia es que Soria no cumplió una orden de Llorenti para destituir al director departamental de Régimen Penitenciario Elaquías Valeriano por el caso de una privada de libertad peruana, quien permaneció enmanillada a un catre durante 45 días en la cárcel de Obrajes.
También acusó a Soria de designar sin memorándum a Renato Freddy Cornejo Pastén como director departamental de Régimen Penitenciario de La Paz.
Sobre la actitud gubernamental de descalificar a los denunciantes, Rivera dijo que "nada se quiere tapar" y que, en caso de ser procedente, los procesos administrativos derivarán en acciones judiciales.
El caso "menonitas" destapó una pugna interna en el Movimiento Al Socialismo (MAS) y el Gobierno, que puso en el ojo de la tormenta a Llorenti, quien es criticado por organizaciones sociales afines al oficialismo y ahora por Torrico y Soria.
En opinión del analista y sociólogo Jorge Komadina, el MAS es una organización caudillista que carece de espacios de diálogo y debate para resolver las diferencias internas. "El MAS es un partido con grandes déficit democráticos", dijo, y precisó que hay dos grandes grupos que pugnan por ocupar espacios de poder.
Uno está compuesto por los sectores campesinos, que reclaman mayor participación en el Ejecutivo, y el segundo está compuesto por núcleos de clase media y ex asesores de organizaciones no gubernamentales establecidas en el país.
Un alto dirigente del MAS admitió que Llorenti nunca aceptó la designación de Torrico como viceministro de Régimen Interior. Fue el inicio de los problemas entre ambos. "En muchas ocasiones, Torrico iba a Palacio porque tenía acceso directo y se entrevistaba con el presidente Evo Morales sin conocimiento del Ministro".
Komadina indicó que Torrico no formó parte de los fundadores del MAS, sino que se trata de un dirigente paceño que creó una red local de apoyo a Morales y que también se encargó de la formación ideológica en la clase media: los Satucos.
Ayer, otra de las denuncias de Soria fue que el Ministro de Gobierno, pese a sus constantes pedidos, no designó a los directores departamentales de Santa Cruz y Tarija, así como que no recibió apoyo material para implementar el plan que diseñó en beneficio de los privados de libertad.
Fuente: La Prensa
Fecha: 19-Ago-2010