




El Diario, La Paz, 26 de Agosto, 2010: Las declaraciones que realizó ayer en Corea del Sur el presidente del Estado, Evo Morales, en sentido que el Perú puede convertirse en un "refugio de corruptos" podrían nuevamente tensionar las relaciones con este país.
El diputado por Convergencia Nacional, Andrés Ortega, manifestó a EL DIARIO que "no se puede tolerar la beligerancia en contra del Perú por la inoperancia del Gobierno y de la justicia boliviana que deja mucho que desear, que no pueden extraditar a Luis Alberto Valle. Agregó que el Poder Ejecutivo está ingresando a la persecución política con malas leyes que rompen protocolos, los derechos de los ciudadanos y los pactos internacionales que ha firmado Bolivia con cada uno de los países, ésto con el único fin de justificar la persecución política que están ejerciendo en contra de los políticos que se los cataloga como delincuentes" agregó.
Ortega dijo que el Presidente debe tomar en cuenta que sólo en Bolivia la justicia es un apéndice del Gobierno ya que no tiene independencia como ocurre en el Perú, ellos toman sus propias decisiones sin tener presión alguna del Gobierno.
DECLARACIÓN DE MORALES
El Presidente de Bolivia demandó la deportación del ex prefecto de La Paz, Luis Alberto Valle, detenido hace 5 días en Perú. En alusión al gobierno de Lima, el Mandatario boliviano pidió no convertir a Perú en una guarida de corruptos bolivianos.
"No quisiéramos que Perú se convierta, como Estados Unidos, en un refugio de corruptos que escapan para eludir a la justicia que los procesa por irregularidades y malversación de millones de dólares", afirmó.
La declaración de Morales, que busca en Seúl comprometer inversiones de gran calado para las industrias minera e hidrocarburífera bolivianas, aludió la decisión del gobierno del presidente peruano, Alan García, que en 2009 concedió asilo y refugio a ex funcionarios bolivianos, incorporados en un juicio de responsabilidades por genocidio tramitado por la Corte Suprema al ex presidente ultraliberal Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-03), que también se radicaron en Perú.
Se trata de los ex ministros Mirtha Quevedo, Jorge Torres y Javier Tórrez Goitia, cuyo camino intentó seguir Valle a quien las autoridades peruanas rechazaron peticiones de asilo y refugio.
En Estados Unidos también se han autoexiliado el ex ministro de Defensa de Sánchez de Lozada, Carlos Sánchez Berzaín, principal acusado de desatar la matanza de octubre de 2003, y el de Hidrocarburos, Carlos Berindoague.
Fuente: El Diario
Fecha: 26-Ago-2010