Gobierno boliviano da un giro en su política diplomática, estrechando vínculos con un país moderno y desarrollado del que, a diferencia de tiranías como la iraní, tenemos mucho que aprender.
Corea del Sur es uno de los ejemplos para el mundo de sociedad que, habiéndose encontrado en una situación calamitosa, consiguió, a través de la alta capacitación de sus recursos humanos, y del establecimiento de una dinámica de libre acción económica y promoción de las inversiones en un ambiente de seguridad jurídica, convertirse en una potencia tecnológica y formar parte del privilegiado grupo de los primermundistas.
Corea del Sur es, en contraposición con Corea del Norte, un claro ejemplo de que las sociedades abiertas, en las que se respeta la vida, la libertad y la propiedad de las personas, tienen, de lejos, mayores posibilidades de progreso y bienestar, que las que establecen regímenes totalitarios de servidumbre de los individuos a los designios de los déspotas de turno.
Corea del Sur es una sociedad de hombres libres, de mercados abiertos y de dinámica económica capitalista, y es exitoso. Corea del norte, en cambio, es un Estado colectivista, sin libertad para sus ciudadanos, de partido único, propiedad estatal, sin medios libres, ni emprendimiento privado, y es un país fracasado.
Nos alegra que el gobierno boliviano haya decidido comenzar a estrechar vínculos y relaciones con el libre, emprendedor y exitoso de los hermanos coreanos, y no así con el esclavista y totalitario.
Siempre quise a los coreanos y hasta tengo un amigo coreano nacido en Oruro con quien trabajamos en el diario "Presencia" durante muchos años. ¿Qué será de él? Si me hubiera enterado a tiempo del viaje de nuestro presidente Evo al exótico país asiático, le habría sugerido al canciller Choquehuanca que lo incluyera en la comitiva oficial para que los coreanos comprobaran que Bolivia y Corea somos dos pueblos hermanos, o por lo menos primos hermanos. Nota de Prensa
La Prensa, La Paz, 26 de Agosto, 2010: El presidente Evo Morales llegó ayer a Seúl, capital de Corea del Sur, para gestionar ayuda económica para financiar puentes y hospitales de cuatro departamentos del país.
Ni bien arribó al continente asiático, dejó en claro que buscará cooperación económica para la construcción de puentes en cuatro regiones: Santa Cruz, Beni, Pando y Cochabamba.
También gestionará recursos para la construcción de tres hospitales de segundo nivel en estos departamentos y algunos proyectos de riego para la construcción de plataformas sobre los ríos Banegas, Mamoré y Madre de Dios, en el norte y nordeste amazónicos del país.
El Mandatario llegó a Seúl alrededor de las 16.00 bajo la consigna de consolidar la relación bilateral entre ambos países y sellar los acuerdos de cooperación ya mencionados. Junto a él viajaron la ministra de Planificación, Viviana Caro; el presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Arce, y el portavoz presidencial, Iván Canelas.
Se reunió con el presidente de Koica, la agencia de cooperación internacional de Corea, Park Dae-Won, para hablar sobre comercio y cooperación bilateral y gestionar fondos para los puentes, por más de 126 millones de dólares.