




"Todo el año tenemos fechas especiales como el festival del majao o del locro, pero esta vez decidimos dar la bienvenida a septiembre con esta fiesta popular, que comenzó con una cabalgata", señaló Freddy Contreras, uno de los cabañeros que no mezquinó su entusiasmo para hacer que en la jornada dominguera reine la alegría. La tarasca, dirigida por una persona adulta, hizo corretear a más de un pelao', ya que el que se dejaba tragar' por ella salía cubierto de harina, ni se diga del palo ensebao', cuyo premio único era $us 100. Los que intentaron llevarse el billete quedaron pringadingos' de urucú y aceites.
Sin embargo, la hora de la degustación de la comida típica, entre las 11:00 y 12:00 y que fue gratis, puso en apuros a los cabañeros cuando un grupo de jovenzuelos se abalanzó sobre las mesas donde se repartían los alimentos.
Por lo demás, los organizadores se mostraron satisfechos y la diversión continuó con una carrera de caballos y verbena popular.
Fecha: 30-Ago-2010
Fuente: El Deber