




El Consorcio hidroeléctrico Misicuni tiene plazo hasta el 31 de julio para reanudar la construcción de la represa del proyecto múltiple, caso contrario se podrían asumir medidas, una de ellas la rescisión de contrato.
Aunque esta posibilidad es lejana, tomando en cuenta los acuerdos previos a los que se llegaron entre el Consorcio, la Empresa Misicuni y el Estado boliviano, a través de sus representantes, el mayor riesgo está en que el proyecto no se concluya en el tiempo previsto, es decir hasta el 2012.
El presidente de la empresa Misicuni, Ramiro Saniz, durante el informe que presentó ayer a la Asamblea Departamental, confirmó la paralización contractual de la obra por parte del Consorcio y las soluciones para reconducir el trabajo.
Explicó que la empresa no reconoce la paralización de la obra y que existe una recomendación de la comisión de fiscales y otras instancias para aplicar la cláusula de negligencia e inobservancia en contra del Consorcio.
"Debe haber una reprogramación para seguir adelante porque tenemos una serie de millones de dólares en garantía como para que se quiera jugar con esto, cosa que no creemos. El Consorcio tiene la responsabilidad de ejecutar el proyecto tal cual está previsto", manifestó.
Dijo también que el Consorcio debe estar en la obra con el cien por ciento de su capacidad logística y de personal para reiniciar operaciones en todos sus frentes, caso contrario será su responsabilidad.
RETRASOS Hasta mayo los trabajos avanzaron de acuerdo a cronograma, sin embargo en junio los ejecutivos técnicos, gerentes y jefes del Consorcio dejaron el país con el argumento de que no existen garantías jurídicas, laborales, ni personales, tras haber enfrentado un conflicto laboral con el Sindicato de Trabajadores de Misicuni.
Para Saniz, la paralización de la obra no afectará el cronograma de entrega del proyecto múltiple, si este mes el Consorcio realiza una reestructuración y "se pone la camiseta".
"Si se retrasan más de lo debido tendrán multas, pero tenemos entendido que hay un planteamiento para la recuperación de los plazos. Misicuni no va a permitir que se juegue con el tema de los plazos", agregó.
Saniz aclaró que no deben haber más problemas de retrasos por cuestiones laborales o de flujos de material para la obra, sólo se permitirá cuando sean cuestiones ajenas a la voluntad del contratista, ahí "el Estado podrá considerar una mitigación". El avance de la obra actualmente es del 6% debido a los retrasos causados por el contratista. Hasta diciembre de 2009 el avance debía ser de 10,2%.
Por otro lado, el presidente de la Empresa Misicuni cuestionó la capacidad administrativa del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni.
Los asambleístas departamentales que escucharon el informe de la Empresa Misicuni sobre la situación de la obra, coincidieron en señalar que aún quedan muchas dudas sobre el avance de la obra por parte del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni. Ante esta situación, recomendaron la conformación de una comisión especial para hacer seguimiento a la parte laboral y administrativa a través del Sindicato y de la misma Empresa. Asimismo pidieron un informe escrito y la documentación que corresponde al proyecto múltiple.El asambleísta de Todos por Cochabamba (TPC), Henry Paredes, cuestionó la decisión del Consorcio de dejar el país de manera "abrupta" y por ende la obra. Asimismo recordó que casi el 50% del presupuesto que tiene la Gobernación, es utilizado en este proyecto. Pidió mayor precisión en la información sobre el avance de la obra que es del 6 % y la ejecución financiera alcanza a un 23 %, relación que, según señaló, no es coherente.El asambleísta del Movimiento Al Socialismo (MAS), Marco Carrillo, pidió un informe escrito sobre el avance físico del túnel y las perforaciones pero también sobre la paralización de la obra y la situación del Consorcio.