Mea culpa eclesialQue la Iglesia haga mención a una idea tan mundana como aquella de la convivencia con el enemigo, o que sentencie que se debe hacer "justicia", en su acepción terrenal, son señales que por supuesto no remedian los daños causados, pero sí engrandecen a una institución de considerable respeto y depositaria de una confianza enorme en todo el mundo.