
El Proceso de Cambio y la Justicia
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Más allá de posiciones ideológicas y de que las designaciones de magistrados sean directas o indirectas, democráticas o centralizadas, apostamos desde las páginas de BoliviaDemocrática que lo que todo ciudadano probo desea es vivir en un país en la que reina la justicia, la solidaridad y la paz entre bolivianas y bolivianos y que veamos muy pronto una reducción en las tasas de inseguridad ciudadana y de hechos tan espantosas como las violaciones de menores y los linchamientos que son actos de barbarie pura. Esperemos que los cambios que se vienen dando en el poder judicial sean para el bien de todas y de todos los habitantes de nuestra amada Bolivia.
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Por un lado, críticos del proceso de cambio temen una profundización del centralismo, del estatismo y la consecuente concentración excesiva de poder en una sola persona y en su entorno inmediato. Según estas voces, la denominada "Revolución Judicial", que comienza a tomar forma mediante instrumentos como la polémica Ley de Transición de los Nuevos Entes del Órgano Judicial, el Decreto Supremo 432 y la designación de 18 magistrados de manera directa por parte del presidente representan un hito peligroso para la democracia boliviana. Advierten que esta denominada revolución representa un paso más hacia una democradura o dictadura en democracia y que podría resultar en mayor ineficiencia en el poder judicial, subordinación del poder judicial a otros poderes del estado, uso de la justicia para profundizar la persecución política judicial a cualquier persona u organización considerada de oposición con el resultado negativo de que se den mayores violaciones a los derechos humanos y al estado de derecho.
Por otra parte, destacan hechos históricos como la designación de Amalia Morales Rondo al Consejo de la Judicatura como primera jueza en la historia de Bolivia de pollera, hecho puede ser interpretado como una señal de integración social y enaltecimiento de la identidad de la mujer boliviana. También destacan la designación de profesionales de mucha experiencia como Esteban Miranda y Jorge Von Borries. Destaca sobre todo el énfasis que pone el Presidente Evo Morales en la importancia de mejorar la administración de la justicia en Bolivia y de resolver problemas de fondo como son el cuoteo político, la corrupción y la deslegitimación del sistema judicial.